El método no escrito

El método no escrito

El método antiguo, el no escrito  o  invisible…, la vía para conseguir un mejor entendimiento de karate-Do… Elevar nuestro conocimiento más allá de lo superficial.

Muy pocos documentos sobre karate han llegado directamente hasta nuestros días de la época de los maestros de Okinawa. El legado nos llega mediante la transmisión oral, o bien a través de libros, ya en la era más moderna, que nos explican los métodos de las diferentes escuelas. Pero poco o nada se ha escrito de la parte interna del karate-do.

El Mº Mabuni Kenwa fue un gran estudioso del Bubishi. Este documento no sólo describe las técnicas, también el cómo y el porqué, así como el estudio de la Medicina Tradicional china.

El Bubishi. La Biblia del Karate-Do

Resurgido en Okinawa hace ya mucho tiempo y proveniente de Fuzhou (China), el Bubishi fue un libro secreto chino acerca del Kenpo.

Describiendo las complejidades del Templo Shaolin «Del Boxeo del Puño del Monje» y los principios del Gong Fu (Kung Fu) «De La Grulla Blanca» de Fujian, el Bubishi es históricamente un importante documento cuyos secretos, hasta hace muy poco tiempo, habían sido estrechamente guardados por Maestros de Karate Do en Okinawa.

Los más importantes Maestros de Karate Do (Kenwa Mabuni, Chojun Miyagi, Funakoshi Gichin y Choki Motobu), enseñaron este documento a sus más avanzados alumnos y así -pasando durante generaciones de Maestros a discípulos- el Bubishi es el documento sobre Karate-Do más importante que se conoce.

El Bubishi es un libro sobre filosofía, estrategia, medicina herbaria y técnica que, durante siglos, fue pasando de Maestros a alumnos; primero en China y luego en Okinawa.

El ideograma «BU» se traduce como «ejército»; «BI» significa «proveer” o “preparar» y «SHI» quiere decir «registro.» Juntos significan «Manual de instrucción militar».

Actualmente se conocen dos Bubishi, ambos de China (Fuzhou). Uno es un colosal tratado del arte de la guerra publicado durante la dinastía Ming (1366-1644), conocido como «el Bubishi de Mao Yuanyi». El otro se piensa que fue producido durante la dinastía Qing (1644-1911) y es el que apareció en Okinawa, por lo que se le conoce como «el Bubishi Okinawense». Su ideograma original en mandarín se lee Wu Bei Zhi y es una antología del Gong fu (Kung Fu) chino: su historia, filosofía y aplicación.

El Mº Mabuni creó el estilo Shito-ryu basándose en su profundo conocimiento del Bubishi. Creó un estilo -un documento- que no sólo nos deja el cómo de los katas, sino también su finalidad, el para qué, elevando nuestro conocimiento más allá de lo meramente superficial.

El Mº Mabuni creó un método de enseñanza para dotar a su Escuela de un sistema pedagógico y metodológico -el que llamamos método escrito o visible-.

Vale la pena recordar que antiguamente se aprendía únicamente a través de los katas y que estos contenían muchas técnicas peligrosas. Cuando el karate entró en el sistema educativo japonés, el Mº Itosu modificó muchos katas para facilitar su comprensión, además de para eliminar (o esconder) aquellas técnicas que resultaban peligrosas.

De ahí que los maestros de la época pasaran de un karate efectivo a un karate más educativo. Aunque esto no quiere decir que los Maestros abandonaran estas prácticas marcialmente efectivas, ya que en sus entrenamientos personales seguían estudiándolas.

El Mº Mabuni Kenei no sólo ha divulgado perfectamente el método de enseñanza (el escrito o visible) trazado por su padre, Mabuni Kenwa, sino que también ha mantenido el método antiguo (el no escrito o invisible), transmitiendo así la vía que conduce a un mayor entendimiento del estilo Shito-ryu.

De esta forma, en el estudio de los katas no sólo estudiamos lo aparente (lo visible), sino también la parte oculta. Comprobamos que una técnica simple tiene en su esencia una evolución infinita, un sistema progresivo de aplicación -al igual que los bloques técnicos-, hasta encontrar la efectividad de todas y cada una de las acciones que componen los katas. A esto lo denominamos el método no escrito, ya que el Maestro no nos ha dejado ningún documento, pero sí las líneas de trabajo en cada uno de los momentos que hemos estado con él.

Intentamos, por tanto, estudiar y desarrollar la técnica, su control, las acciones por el interior y el exterior, la técnica del oponente y su control, el trabajo de acción-reacción, la aplicación a dos manos, el debate hikite sí o hikite no y, por supuesto, el estudio meticuloso, profundo y real de los bunkais.

El Maestro no sólo nos ha dejado un concepto de estudio más profundo sobre las técnicas, sino una filosofía que va más allá de lo superficial, una búsqueda interna que hará que florezca el verdadero karate-do.

Departamento técnico